La tragedia ocurrida en el Rally Sudamericano en Mina Clavero reabrió un debate que atraviesa al automovilismo desde hace décadas: la seguridad en una disciplina donde el espectáculo convive con el riesgo. Andrés Reginato, piloto con amplia trayectoria, analizó el accidente que dejó un muerto y dos heridos en Córdoba. “Las imágenes son duras, tristes, complejas. En estos casos hay culpables a montones”, dijo en diálogo con LG Play.

Para Reginato, uno de los puntos centrales está en el incumplimiento de normas básicas. “Hay protocolos que claramente han sido violados”, aseguró, marcando una línea divisoria entre responsabilidades. Reginato explicó que el piloto debe hacerse cargo de su maniobra dentro del auto, y reconoció que en la práctica judicial suele terminar como “responsable solidario”.

En el análisis técnico, sostuvo que el desenlace comenzó mucho antes del impacto. “Venía mal salido de la curva anterior, golpea una piedra y pierde el control mucho antes”, describió, dejando en evidencia que en el rally los errores se encadenan y no siempre se producen en el punto donde ocurre la tragedia.

Más allá de la maniobra, el foco se traslada inevitablemente al público. “El rally es peligroso porque se corre pegado a la ruta”, explicó. “Córdoba es una de las provincias más peligrosas en lo que hace al público”, agregó. Según detalló, los espectadores suelen ubicarse en sectores de alto riesgo, como el exterior de las curvas, en busca de mejor visibilidad, sin dimensionar que es precisamente hacia donde puede salir despedido un auto.

Reginato también cuestionó una falsa sensación de seguridad: “Muchos creen que las piedras los protegen”, dijo. También remarcó una dificultad estructural. “Es imposible tener un policía cada 200 metros”, indicó. En ese sentido, sostuvo que una vez iniciada la carrera, gran parte de la responsabilidad recae en quienes asisten. “El problema es que la gente se mueve durante la carrera. Después que pasan los autos de seguridad, ya no hay forma de reordenar”, explicó.

El piloto no esquivó otro aspecto clave: el “folklore” del rally argentino. Asados y cercanía extrema con el camino forman parte de una cultura que, si bien le da identidad al evento, también incrementa los riesgos.